En este cuarto capítulo vivimos uno de los días más emotivos y especiales de todo nuestro viaje por China. Un día en el que la historia del Wing Chun dejó de ser algo que conocemos a través de libros y fotografías para convertirse en lugares, personas y experiencias que pudimos vivir en primera persona.

Comenzamos la mañana en el mismo hotel que frecuentaba el maestro Wong Shun Leung y compartimos un desayuno tradicional de Dim Sum con su hijo, el maestro Sifu John Wong, en el histórico Restaurante Tianhai, la casa de té en activo más antigua de Foshan, con 111 años de historia, y uno de los lugares donde el propio Yip Man acudía cada mañana a tomar el té.

Después nos adentramos en el majestuoso Templo Ancestral de Foshan (Zumiao) para cumplir un sueño que llevaba muchos años esperando: visitar el Yip Man Tong, el museo dedicado al Gran Maestro. Recorrer sus salas junto a mi alumno Brian, rodeados de fotografías históricas, muñecos de madera y recuerdos de la vida de Yip Man y sus alumnos, convirtió esta visita en uno de los momentos más especiales de todo el viaje.

Un episodio para disfrutar con calma, cargado de historia, respeto por la tradición y la emoción de pisar algunos de los lugares que forman parte de la historia del Wing Chun y de la ciudad donde comenzó todo.