Sifu Li Hang Cheong, protagonista de la portada de El Budoka con una entrevista realizada por nuestra escuela

Sifu Li Hang Cheong, protagonista de la portada de El Budoka con una entrevista realizada por nuestra escuela

Nos hace mucha ilusión compartir una noticia muy especial para toda la familia de Kung Fu Almería.

Nuestro maestro, Sifu Li Hang Cheong, protagoniza la portada del último número de la revista El Budoka, una de las publicaciones de referencia en el mundo de las artes marciales en España. En su interior se publica la primera parte de una extensa entrevista que tuvimos el privilegio de realizarle durante su visita a Almería el pasado mes de mayo.

Se trata de una conversación profunda y cercana en la que Sifu Li comparte su visión del Ving Tsun, su trayectoria, su experiencia como discípulo de Wong Shun Leung y numerosas anécdotas que ayudan a comprender mejor tanto el arte como la filosofía que hay detrás de este sistema de combate.

Para nuestra escuela es un orgullo haber podido llevar a cabo este trabajo y contribuir a difundir el conocimiento de uno de los grandes referentes del linaje de Wong Shun Leung. Queremos agradecer a la revista El Budoka la confianza depositada en nosotros para hacer realidad esta publicación.

Esperamos que disfrutéis de la entrevista y que esta sea la primera de muchas colaboraciones que sigan acercando el auténtico Ving Tsun tradicional a todos los aficionados a las artes marciales.

Seminario de Ving Tsun con Sifu Li Hang Cheong en Wing Chun Kung Fu Almería – Primera visita a España

Seminario de Ving Tsun con Sifu Li Hang Cheong en Wing Chun Kung Fu Almería – Primera visita a España

Estamos muy felices de anunciar un evento muy especial para la comunidad del Ving Tsun en España.

Los días 9 y 10 de mayo de 2026, la escuela Wing Chun Kung Fu Almería organizará el primer seminario en España impartido por Sifu Li Hang Cheong (Hong Kong / China), alumno directo de primera generación de Wong Shun Leung y uno de los referentes más influyentes de su linaje.

Sifu Li Hang Cheong representa un enfoque fiel, directo y profundamente práctico del Ving Tsun de Hong Kong: precisión técnica, claridad estructural y aplicación realista, manteniendo vivo el espíritu y los principios transmitidos por Wong Shun Leung.

Su visita supone una oportunidad única para experimentar una enseñanza auténtica, detallada y conectada directamente con la raíz del sistema.

¿A quién va dirigido este seminario?

El curso está abierto a practicantes de cualquier escuela, así como a personas interesadas en acercarse por primera vez al método.
El trabajo se centrará en los fundamentos esenciales del sistema, el desarrollo de habilidades funcionales y la comprensión mecánica y estratégica del Ving Tsun desde la perspectiva original de Hong Kong.


⚠️ Información importante

Actualmente, las plazas disponibles han sido cubiertas.
A partir de este momento se abre lista de espera, que se gestionará por estricto orden de solicitud.
En caso de que algún participante anule su plaza, se contactará de inmediato con las personas en reserva.


ℹ️ Contacto e información

Emilio Pérez Perals
Presidente de la Asociación de Wing Chun y Kung Fu Tradicional de Almería

📞 670 444 372
🌐 www.kungfualmeria.es

Capítulo 2: En el corazón del Old School Ving Tsun – Entrenando con Sifu Li Hang Cheong

Capítulo 2: En el corazón del Old School Ving Tsun – Entrenando con Sifu Li Hang Cheong

Después de los primeros días de aclimatación y entrenamiento, una nueva etapa del viaje nos esperaba, cargada de significado y entrega. Esta vez nos dirigimos hacia una zona industrial de Kowloon West, lejos del bullicio turístico y de las calles repletas de neones. Allí, algo escondida entre almacenes y talleres, se encontraba la escuela de Sifu Li Hang Cheong. Nos costó encontrarla, pero como tantas veces ocurre con lo valioso, el camino merecía la pena.

Al abrir la puerta de aquella escuela, sentimos al instante que habíamos entrado en un lugar diferente. No había ornamentos ni comodidades: el aire acondicionado brillaba por su ausencia, las paredes eran sobrias, el suelo estaba curtido por años de práctica, y cada rincón respiraba historia. Lo que teníamos delante no era un gimnasio moderno, sino un espacio autentico, uno de esos sitios en los que se entrena con todo, sin adornos ni filtros. Puro Old School Ving Tsun.

Durante varios días, entrenamos allí más de cinco horas diarias bajo la guía directa de Sifu Li. Aquel ritmo era intenso, físico, profundo. Nos acompañaron dos de sus alumnos, cuyos nombres lamentablemente no recordamos, pero cuya actitud jamás olvidaremos: desde el primer minuto nos trataron como hermanos. No hubo barreras, solo conexión. Cada intercambio, cada pausa, cada corrección, estaba llena de respeto, camaradería y entrega.

Sifu Li nos recibió con una amabilidad natural, casi familiar, y enseguida nos presentó a nuestros Sihings. Ellos se volcaron en compartir lo que sabían, y el ambiente que se generó fue tan cálido como duro. No tardamos en darnos cuenta de que allí no se iba a “tomar clases”, sino a trabajar de verdad. Las jornadas eran intensas, físicas, sin concesiones. El sudor cubría el suelo, los antebrazos acababan llenos de moratones e incluso sangre, pero nuestras caras lo decían todo: éramos felices. Estábamos viviendo algo auténtico e inolvidable.

Entre ejercicios y repeticiones, Sifu Li interrumpía en ocasiones para compartir sus reflexiones. No eran discursos largos ni dogmáticos, sino pausas cargadas de filosofia de nuestro sistema. Nos hablaba con claridad y sabiduría, desde la experiencia vivida, transmitiendo una filosofía que caló profundamente en nosotros. Para él, el Wing Chun que su Sifu Wong Shun Leung le había transmitido durante mas de 16 años no es un “estilo” cerrado, ni una colección de técnicas, sino una forma de razonar, un camino hacia la simplicidad funcional.

 

“Para mi, WSLVT no es un estilo, no es un sistema, es una forma de pensar. Sifu Li Hang Cheong”

Y esa fue una de las grandes lecciones del entrenamiento: cuestionar, razonar, pulir, simplificar. Cada explicación que nos dio, cada pequeño ajuste, estaba orientado a que lo integráramos en nuestro propio trabajo, no a copiar sin pensar. Sifu Li nos alentó a adaptar el conocimiento, a filtrarlo a través de nuestra comprensión y experiencia. Se mostró muy feliz con nuestro nivel, y muy interesado en la manera en la que podríamos incorporar su enfoque en nuestra línea de práctica.

Sus movimientos eran increíblemente sobrios, pero a la vez precisos y contundentes. No había nada superfluo, nada innecesario. Todo tenía sentido, todo tenía una razón de ser. En cada gesto suyo, podíamos ver décadas de trabajo sincero y una fidelidad absoluta a los principios más puros del sistema.

Allí, en aquella modesta escuela escondida en una calle industrial de Kowloon, sentimos que estábamos tocando la esencia del Wing Chun.

La experiencia con Sifu Li Hang Cheong fue, sin lugar a dudas, una de las más intensas e inspiradoras de todo nuestro viaje. No solo por el esfuerzo físico o el nivel técnico, sino por la claridad con la que supo transmitir el alma del Ving Tsun. Fue un entrenamiento exigente, sin adornos ni espectáculo, pero lleno de verdad.

Y también fue un punto de inflexión. Porque sentimos que esa es la línea de trabajo que queremos seguir: un camino que combina simplicidad, eficiencia y reflexión; que nos exige pensar, mejorar, adaptar; y que nos recuerda que, por encima de todo, entrenar Wing Chun es un proceso de ensayo y error en busca de nuestro propio camino individual y colectivo.

A veces, lo más valioso que un maestro puede ofrecer no es una técnica, sino la forma en que entrega su conocimiento. Cuando lo hace con humildad y generosidad sincera, deja ver lo que hay realmente en su interior. Haber vivido una experiencia así es un privilegio, y también un compromiso: enseñar desde dentro, sin adornos, con verdad. Eso es lo que aspiramos a transmitir también nosotros. Estamos eternamente agradecidos a Sifu Li la experiencia que pudimos disfrutar y lo que ha supuesto para nuestro propio proceso y camino, pero sobre todo, estamos impacientes por volver a reunirnos con el en el futuro!

Capítulo 1: Primeras Luces de Hong Kong – Sifu John Wong y la Ving Tsun Athletic Association

Capítulo 1: Primeras Luces de Hong Kong – Sifu John Wong y la Ving Tsun Athletic Association

Tras meses de preparación e ilusión, por fin llegó el momento de comenzar nuestro viaje a Hong Kong. Salimos desde Málaga con destino a Doha, donde haríamos escala antes de llegar a nuestro destino final. Sin embargo, un contratiempo inesperado nos obligó a cambiar de ruta: el espacio aéreo de Qatar fue cerrado de manera repentina, y nuestro vuelo se desvió. Perdimos casi un día entero entre reprogramaciones, incertidumbre y cansancio acumulado, pero nuestra determinación no se tambaleó. Como suele decirse, todo gran viaje comienza con una prueba, y esta fue la nuestra.

Finalmente, llegamos a Hong Kong de noche, con la ciudad brillando bajo nuestras miradas cansadas pero emocionadas. No queríamos perder ni un minuto, así que, después de un emocionante viaje en Taxi como una película de Kung Fu de los años 80, nos lanzamos directamente a conquistar una de las postales más conocidas de la ciudad: el Pico Victoria.

Al llegar a la cima, nos encontramos con algo inesperado: el mirador estaba prácticamente vacío. A nuestro alrededor, un silencio sereno envolvía el paisaje. La noche estaba envuelta por un aire tibio, casi húmedo, y caían unas finas gotas de lluvia que apenas se notaban sobre la piel, como un susurro. Caminé por la famosa calle de Lugard Road, un sendero que serpentea alrededor del pico y que ofrece vistas sencillamente espectaculares. Desde allí, la ciudad se abría como un abanico de luces flotando sobre la bahía: rascacielos relucientes, barcos cruzando el agua como luciérnagas, y el bullicio lejano amortiguado por la altura y la niebla ligera.

Fue un momento de absoluta conexión. Estar allí, después de tantos meses de preparación, con la lluvia suave, el calor nocturno y la inmensidad de Hong Kong a nuestros pies, fue profundamente simbólico. Una bienvenida silenciosa y mágica que marcó, sin duda, uno de esos instantes que se graban para siempre en la memoria.

El día siguiente lo dedicamos a aclimatarnos y a prepararnos para lo verdaderamente importante: nuestro primer encuentro con el Wing Chun en su lugar de origen. Por la tarde, nos dirigimos al barrio de Mong Kok, una de las zonas más vivas y auténticas de Hong Kong. Allí, en la parada de Prince Edward, nos esperaba un viejo amigo y maestro: Sifu John Wong, hijo de Wong Shun Leung. Fue un encuentro cargado de respeto, emoción y admiración mutua. Nos saludamos con una sonrisa y un fuerte apretón de manos, conscientes de que ese momento marcaba el inicio de algo especial.

Después del reencuentro, fuimos a cenar juntos a un pequeño restaurante especializado en fideos de wonton. En ese local modesto pero lleno de historia y sabor, pudimos disfrutar de una cena deliciosa que nos conectó directamente con la cultura local. Los sabores intensos, el calor del caldo, la textura de los fideos… todo nos hablaba de una tradición viva, profunda, que se refleja tanto en la cocina como en las artes marciales.

Un templo de entrenamiento: Ving Tsun Athletic Association

 

Y como broche de oro del día, esa misma noche visitamos por primera vez la Ving Tsun Athletic Association de Hong Kong. Entrar en ese lugar fue como atravesar un umbral invisible entre pasado y presente. Las paredes estaban impregnadas de historia; el busto de Yip Man, el cartel de VTAA y el mitico Muk Yan Jong nos hacían sentir que estábamos en terreno casi sagrado para nosotros.

Lo que vivimos allí nos impresionó profundamente. Desde el primer minuto, fuimos testigos de un nivel técnico extraordinario. Cada movimiento, cada desplazamiento, cada intercambio en Chi Sau o en formas libres, emanaba precisión, control y economía de movimiento. Pero más allá de la calidad marcial, lo que nos conmovió fue la forma en la que se entrena allí: con naturalidad, sin exhibicionismo, sin necesidad de demostrar nada.

Junto Sifu John Wong en la sede de VTAA en Hong Kong

Como nos dijeron varios de sus miembros: “Aquí no se enseña, aquí se entrena”.

No hay clases magistrales, ni discursos, ni jerarquías visibles. Hay práctica, esfuerzo, repetición, y una profunda comprensión colectiva del arte.

A pesar de ese entorno tan exigente, nos recibieron con los brazos abiertos. Desde el primer momento, fuimos tratados con cercanía, respeto y auténtico cariño. Nos ayudaron en todo: nos corrigieron, nos acompañaron, nos empujaron a mejorar sin arrogancia ni distancias. Se respiraba hermandad. Era como estar entre viejos amigos, aunque acabáramos de conocernos.

Esa combinación de nivel técnico altísimo con un ambiente humano cálido y sin pretensiones es algo rarísimo de encontrar. Y allí estaba, ante nosotros.

En un lugar que muchos consideran la cuna del Wing Chun moderno, tuvimos la suerte —y el honor— de formar parte de esa experiencia, aunque solo fuera por unas horas.

Fue un primer día intenso y lleno de contrastes: del caos aeroportuario al orden del entrenamiento; del bullicio de Mong Kok a la calma de la VTAA; de la incertidumbre a la certeza de estar justo donde queríamos estar. Sabíamos que este era solo el principio de una experiencia transformadora.

Galería de fotos en la VTAA

Crónica del Seminario técnico de Siu Nim Tao. Marzo 2025. Wing Chun Almería

Crónica del Seminario técnico de Siu Nim Tao. Marzo 2025. Wing Chun Almería

El pasado sábado 22 de marzo se celebró en nuestra escuela un seminario técnico especial dedicado a la forma Siu Nim Tao, el primero de una serie de encuentros diseñados para profundizar en los principios fundamentales del Wing Chun. Fue una jornada intensa en la que los asistentes no solo refinaron su técnica, sino que también tuvieron la oportunidad de comprender en mayor profundidad los conceptos que sustentan esta forma esencial.

Lat Sao Yit Jung

El seminario comenzó con un trabajo detallado sobre la estructura, poniendo énfasis en la postura fundamental, la línea central y la correcta alineación del cuerpo. Se practicaron técnicas como Yee Ji Kim Yeung Ma, Ding Chung y Tan Sau, comprendiendo cómo cada movimiento debe estar respaldado por una estructura sólida y una conexión interna bien desarrollada. No se trató solo de repetir movimientos, sino de interiorizar cada detalle para construir una base eficiente y estable.

A medida que avanzaba la sesión, se exploró la recuperación, un aspecto clave para mantener la eficacia del Wing Chun en situaciones de presión. Se trabajaron técnicas como Dung Jeung, Lan Sau y Jut Sau, experimentando cómo recuperar la línea central cuando se pierde la ventaja en el contacto. Fue un proceso de ajuste y comprensión en el que cada alumno pudo notar cómo pequeños cambios en la estructura y la intención pueden marcar una gran diferencia en la efectividad del movimiento.

Finalmente, la práctica se enfocó en la coordinación, integrando movimientos simultáneos con ambas manos y aprendiendo a conectar de manera fluida la estructura y la recuperación. Secuencias como Che Jeung, Bong Sau y Pak Sau permitieron aplicar de manera dinámica los principios trabajados a lo largo del seminario. A través de repeticiones controladas y ejercicios específicos, los participantes comprendieron cómo mejorar su capacidad de respuesta y adaptabilidad sin perder la eficiencia.

Uno de los aspectos más enriquecedores del seminario fue la combinación de teoría y práctica. Se discutieron conceptos fundamentales como la economía de movimiento, la generación de energía desde la estructura y la importancia de la línea central. Más allá de la ejecución técnica, se buscó que cada alumno entendiera el por qué de cada movimiento y cómo aplicarlo de manera inteligente.

 

Al final de la sesión, ocurrió algo que no esperaba y que me emocionó profundamente. Mis alumnos, con la complicidad de algunos amigos, me sorprendieron con una celebración por mi 40 cumpleaños. En ese momento me di cuenta, una vez más, de la suerte que tengo de compartir este camino con personas tan comprometidas y generosas. El Kung Fu no es solo un arte marcial, es una familia, gracias por todo chicos!!

Este seminario ha sido solo el primero de una serie de encuentros técnicos que se llevarán a cabo a lo largo del año. El próximo será en mayo, y está abierto a todos aquellos que ya conocen el sistema y buscan ampliar su formación con una visión más profunda y detallada. Si estás interesado en participar y seguir perfeccionando tu Wing Chun, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

Gracias a todos los que formaron parte de esta jornada, no solo por su dedicación en el entrenamiento, sino también por recordarme que este camino es mucho más que técnica: es aprendizaje, crecimiento y, sobre todo, comunidad.

Sifu Emilio Pérez

Instructor y Miembro Permanente de la Ving Tsun Athletic Association de Hong Kong.

Más allá de la pantalla: El verdadero valor del Wing Chun

Más allá de la pantalla: El verdadero valor del Wing Chun

En la era digital, donde la información fluye a una velocidad vertiginosa, es fácil dejarse llevar por opiniones y críticas superficiales sobre las artes marciales. Los algoritmos de las redes sociales nos bombardean con videos espectaculares de combates y nos presentan una visión distorsionada de lo que realmente significa entrenar un arte marcial. Sin embargo, detrás de cada técnica, cada postura y cada movimiento, hay una historia, una filosofía y un propósito que trascienden las modas y las tendencias.

El Wing Chun, como muchas otras disciplinas marciales, ha sido objeto de debates y comparaciones constantes. ¿Es un arte efectivo en combate? ¿Es anticuado? ¿Puede competir con las MMA? Estas preguntas, aunque legítimas, a menudo obvian la riqueza y la profundidad que encierra este sistema. El Wing Chun no es solo un conjunto de técnicas para defenderse, sino un camino de autoconocimiento y desarrollo personal.

La esencia del Wing Chun va más allá de la competición

Es comprensible que muchos busquen en las artes marciales una forma de defenderse o de demostrar su superioridad física. Sin embargo, el Wing Chun nos invita a ir más allá de estos objetivos superficiales. Nos enseña a ser pacientes, a controlar nuestras emociones, a desarrollar nuestra conciencia corporal y a encontrar la armonía entre nuestro cuerpo y nuestra mente.

La práctica regular del Wing Chun nos permite:

  • Desarrollar la confianza en nosotros mismos: Al superar desafíos y alcanzar metas, fortalecemos nuestra autoestima y nuestra capacidad para enfrentar cualquier situación.
  • Mejorar nuestra salud física y mental: El entrenamiento físico regular y la práctica de la meditación nos ayudan a reducir el estrés, mejorar nuestra flexibilidad y coordinación, y prevenir enfermedades.
  • Cultivar la disciplina y la perseverancia: El camino marcial es largo y requiere un compromiso constante. Al perseverar en nuestro entrenamiento, desarrollamos la disciplina y la capacidad para alcanzar nuestros objetivos a largo plazo.
  • Conectar con nuestras raíces y tradiciones: El Wing Chun tiene una rica historia y una filosofía profunda. Al estudiar y practicar este arte, nos conectamos con una tradición milenaria y aprendemos valiosas lecciones sobre la vida.

La importancia de la comunidad

La práctica del Wing Chun no es una actividad solitaria. Al entrenar en un grupo, podemos compartir nuestras experiencias, aprender de los demás y crear vínculos duraderos. La comunidad de practicantes de Wing Chun es un lugar donde podemos encontrar apoyo, motivación y camaradería.

Una llamada a la reflexión

En lugar de centrarnos en las comparaciones y las críticas, deberíamos celebrar la diversidad de las artes marciales y reconocer el valor de cada una de ellas. Cada estilo tiene sus propias fortalezas y debilidades, y cada practicante tiene su propio camino a recorrer.

El verdadero valor del Wing Chun radica en su capacidad para transformar a las personas. Nos enseña a ser más fuertes, más sabios y más compasivos. Y aunque las técnicas y los movimientos puedan cambiar con el tiempo, la esencia del Wing Chun permanece inalterable.

Sifu Emilio Pérez

Instructor y Miembro Permanente de la Ving Tsun Athletic Association de Hong Kong.