Algunos apuntes en la práctica del Wing Chun (Parte II)

Algunos apuntes en la práctica del Wing Chun (Parte II)

Sifu Jet Wan (Hong Kong Ving Tsun) junto a nuestra alumna Isa

Continuando con los apuntes sobre la práctica del Wing Chun, en esta segunda parte exploraremos algunos conceptos clave que complementan lo expuesto anteriormente y profundizaremos en la importancia del entrenamiento consciente y metódico en el desarrollo de este arte marcial.

El concepto de «Let Go»

Uno de los principios más profundos y esenciales en el Wing Chun es el concepto de «Let Go», que puede interpretarse como la capacidad de liberar tensiones innecesarias y permitir que el cuerpo y la mente fluyan sin resistencia. En un enfrentamiento, «Let Go» nos enseña a no aferrarnos ni física ni mentalmente a nuestras propias expectativas, técnicas o resultados. Este principio se refleja en la habilidad de soltar cualquier fuerza excesiva o rigidez para responder con mayor rapidez y precisión.

Por ejemplo, en el Chi Sao, muchos practicantes tienden a tensarse al sentir la presión del adversario, lo que genera una respuesta rígida y predecible. Practicar «Let Go» implica liberar esa tensión y confiar en la estructura y en la sensibilidad desarrollada a través del entrenamiento. Este enfoque no solo mejora la capacidad de reacción, sino que también optimiza el uso de energía, permitiendo que nuestras acciones sean más explosivas y eficientes.

La teoría del 0/100/0

Otro concepto crucial en el Wing Chun es la teoría del 0/100/0, que describe cómo debe fluir la energía durante un movimiento. Esta teoría se basa en tres etapas:

  • 0%: Comenzamos con relajación total. En este punto, no hay tensión acumulada; el cuerpo está completamente libre y listo para reaccionar.
  • 100%: En el momento del impacto o la ejecución de una técnica, aplicamos toda nuestra energía de manera concentrada y explosiva. Esto asegura la máxima eficacia en el golpe o la acción.
  • 0%: Inmediatamente después, volvemos a la relajación total, liberando cualquier tensión restante para prepararnos para el siguiente movimiento.

Esta transición constante entre relajación y explosividad es uno de los sellos distintivos del Wing Chun y un elemento que requiere práctica continua para dominarse. Aplicar correctamente esta teoría permite a los practicantes moverse con fluidez, evitando la acumulación de tensiones que podrían ralentizar o limitar su capacidad de respuesta.

Integrando «Let Go» y 0/100/0 en la práctica

La clave para integrar estos conceptos radica en la atención plena durante el entrenamiento. Al realizar ejercicios como Chi Sao o las formas, es fundamental observar cuándo y dónde estamos generando tensiones innecesarias. Con práctica y autoconciencia, podemos empezar a soltar esas tensiones y a aplicar la teoría del 0/100/0 de manera más natural.

En el contexto del combate libre o situaciones simuladas, estos principios nos ayudan a mantener la calma bajo presión, permitiendo respuestas más efectivas y adaptativas. Además, «Let Go» y 0/100/0 no solo son herramientas físicas, sino también mentales: nos enseñan a soltar el miedo, la frustración o la necesidad de control absoluto, permitiendo que nuestras acciones surjan de manera espontánea y alineadas con los principios del sistema.

Conclusión

La práctica del Wing Chun nos invita a profundizar constantemente en conceptos como «Let Go» y la teoría del 0/100/0. Estos principios no solo transforman nuestra técnica, sino también nuestra perspectiva sobre el entrenamiento y la vida. Al liberar tensiones y aprender a fluir con eficiencia, podemos descubrir el verdadero potencial del arte marcial y alcanzar un nivel de comprensión y aplicación mucho más elevado.

Sifu Emilio Pérez

Instructor y Miembro Permanente de la Ving Tsun Athletic Association de Hong Kong.

Explorando los detalles: La experiencia del estilo de entrenamiento de Hong Kong con Sifu Jet Wan

Explorando los detalles: La experiencia del estilo de entrenamiento de Hong Kong con Sifu Jet Wan

En el mundo del Wing Chun, cada técnica y concepto esconde una profundidad que solo se revela con años de práctica y un aprendizaje guiado por maestros experimentados. El pasado 16 y 17 de noviembre, tuvimos la oportunidad de adentrarnos en esta riqueza técnica durante el seminario de más de 11 horas titulado «The Experience of HK Style of Training» en nuestra escuela Wing Chun Kung Fu Almería. Guiados por Sifu Jet Wan, este encuentro ofreció una experiencia única e inolvidable.

Un Viaje a los Fundamentos del Desarrollo Personal

Este seminario no fue simplemente una clase intensiva, sino una experiencia diseñada para cada alumno, como si se tratase de una sesión personalizada. En todo momento, Sifu Jet Wan se volcó con cada uno de los asistentes, implicándose en cada detalle del proceso formativo del seminario. Además, dedicó largas horas a entrenar Gwoh Sau junto a los alumnos, aportando su energía y experiencia para ayudarlos a progresar técnica y personalmente.

Durante las sesiones, trabajamos diversos ejercicios enfocados en el desarrollo del Chi Sau, perfeccionando aspectos técnicos como la sensibilidad, la reacción y la conexión con el compañero. También se hizo un especial énfasis en el footwork, abordando la ejecución del Triangular Step y destacando su importancia en la movilidad estratégica y la creación de ángulos favorables durante los enfrentamientos.

Queremos expresar nuestro agradecimiento especial a Giovanni, alumno de Sifu Jet Wan llegado desde el Reino Unido, por acompañarnos en este seminario y compartir esta experiencia con nosotros.

El Estilo de Entrenamiento de Hong Kong

El método de Hong Kong, transmitido por generaciones de maestros, se basa en un enfoque progresivo que conecta los fundamentos con aplicaciones avanzadas. Sin embargo, lo que realmente caracteriza este estilo es su énfasis en un plan individualizado para cada practicante.

En lugar de adoptar un enfoque «militarizado», donde todos siguen un mismo programa uniforme, como ocurre en algunos gimnasios tradicionales, el estilo de Hong Kong se centra en identificar las necesidades únicas de cada alumno. Sifu Jet Wan subrayó la importancia de crear planes personalizados que se adapten a las fortalezas, debilidades y objetivos de cada practicante.

Este enfoque permite que el alumno desarrolle habilidades y conceptos en función de su nivel y progresión personal, asegurando que cada uno alcance su máximo potencial. Así, en lugar de hacer las mismas series, repeticiones o ejercicios que los demás, cada alumno sigue un camino que respeta su ritmo, físico y comprensión técnica.

Además, esta metodología fomenta una conexión más profunda con el arte marcial, ya que el practicante siente que su progreso está alineado con su propio desarrollo personal, y no limitado por un enfoque colectivo generalizado.

Durante el seminario, Sifu Jet Wan mostró cómo este estilo individualizado puede aplicarse en la práctica diaria, ayudando a los asistentes a integrar este principio en su entrenamiento.

Un Seminario que Inspira a Seguir Creciendo

Los asistentes no solo salieron del seminario con nuevos conocimientos, sino también con una motivación renovada para continuar su camino en el Wing Chun. La atmósfera creada por Sifu Jet Wan, combinando tradición y modernidad, hizo que cada practicante se sintiera parte de algo más grande: una comunidad global dedicada al arte marcial.

Sifu Emilio Pérez

Instructor y Miembro Permanente de la Ving Tsun Athletic Association de Hong Kong.

Las Armas en Wing Chun: No son un regalo, son una extensión de tu conocimiento

Las Armas en Wing Chun: No son un regalo, son una extensión de tu conocimiento

Hay una idea en el mundo del Wing Chun que, la verdad, siempre me ha chirriado un poco: esa creencia de que el Sifu entrega las armas a sus alumnos como un “regalo especial”, casi como si fuera un trofeo a la lealtad. Y no, no es eso. Las armas en Wing Chun, el Look Dim Poon Kwan y las Baat Jaam Do, no son un premio. No deberían ser un regalo reservado a unos pocos elegidos, sino una herramienta de desarrollo, una extensión natural de lo que aprendes con el trabajo de mano vacía.

 

Las Armas No Son Trofeos: Son Herramientas de Aprendizaje

Para entender bien las armas, primero hay que dejar claro algo: son una parte del sistema, no un adorno. No están para colgarlas en la pared ni para presumir de que “yo hago el palo” o “yo tengo cuchillos”. Las armas son para profundizar en los principios que ya aprendiste en el trabajo de mano vacía. Son una prolongación de tus brazos y de tu estructura; si las trabajas bien, hacen que tu Wing Chun en mano vacía gane en solidez, precisión y claridad.

No es que las armas te hagan mejor automáticamente, sino que te permiten llevar todo lo que has aprendido al siguiente nivel. Con ellas, comprendes mejor la estructura, el control de la distancia y la energía, porque cada fallo que pasaría desapercibido en la mano vacía aquí se magnifica.

 

Lealtad y Compromiso: Algo Mucho Más Profundo Que un “Regalo”

A menudo se dice que el alumno debe “ganarse” las armas como muestra de lealtad, pero el compromiso en Wing Chun debería ser contigo mismo y con tu crecimiento. Claro que se necesita disciplina y respeto por el sistema, pero aprender las armas no debería depender de un capricho ni de una “recompensa”. La lealtad verdadera no es que alguien te de acceso a las armas porque llevas muchos años en la escuela, sino que tú mismo demuestres que estás listo para el reto.

Porque el Look Dim Poon Kwan y las Baat Jaam Do no están para cualquiera: requieren dedicación y exigencia. Pero lo importante es que esas exigencias son para mejorar y enriquecer tu comprensión de todo lo que has trabajado antes. No estamos hablando de un honor personal, sino de una herramienta de aprendizaje que exige estar preparado.

 

Completar el Círculo: Las Armas Como Parte Integral del Wing Chun

Cuando llegas a entrenar las armas, deberías ya haber alcanzado una comprensión sólida del trabajo de mano vacía. Las armas no son algo “extra” que le sumas a tu Wing Chun; en realidad, profundizan en la comprensión de todo lo que has estado trabajando en mano vacía. Es casi como cerrar el círculo: si comprendes bien el palo o los cuchillos, comprendes mejor tus propias manos. La precisión que se exige con el palo o la potencia en los cortes de los cuchillos, todo eso vuelve a tus manos con mayor control y refinamiento.

Por eso, cuando hablamos de las armas en Wing Chun, no pensemos en ellas como algo separado o un “regalo” que se te da cuando te portas bien. Las armas son una parte esencial del sistema que, cuando se enseña a quien está listo, amplía la visión del practicante y mejora su habilidad en todo el sistema.

Las armas no te las regalan: las trabajas, las sudas, y cuando te comprometes de verdad con el proceso, te das cuenta de que nunca fueron un trofeo, sino una extensión de tu conocimiento en el Wing Chun.

Sifu Emilio Pérez

Instructor y Miembro Permanente de la Ving Tsun Athletic Association de Hong Kong.