Wong Shun Leung: una vida legendaria

Wong Shun Leung: una vida legendaria

Fotografía propiedad de nuestros hermanos Association Wing-Chun Kung-Fu The Netherlands

Prefacio

Desde que el Gran Maestro Ip Man comenzó a enseñar el estilo de artes marciales chinas Ving Tsun en Hong Kong, su linaje ha evolucionado durante más de 50 años. Ving Tsun ha pasado de ser relativamente desconocido en China a convertirse en un sistema de artes marciales práctico y reconocido a nivel mundial. Los logros e influencia del fallecido Gran Maestro bien merecen un estatus legendario.

 Sifu Wong Shun Leung, quien aprendió del Gran Maestro con diligencia, inteligencia y dedicación durante las décadas de 1950 y 1960, representó al Ving Tsun con éxito en unas 60-70 “comparaciones de habilidad marcial” (“beimo”) en Hong Kong contra practicantes de muchos otros sistemas de combate. Así, sentó las bases para la expansión eventual de Ving Tsun. Su historia de vida también merece un estatus legendario.

Este relato de su vida es posible gracias a los recuerdos compartidos por sus compañeros, estudiantes y amigos tras su prematura muerte. Hermanos y amigos de Ving Tsun, como Chu Shong Tin, Chan Chi Man, Wu Chun Nam, Leung Man To y Wong Tak Chiu, contribuyeron generosamente para garantizar que este ensayo proporcione un relato fiel sobre el hombre y sus logros, evitando rumores o mitos que pudieran distorsionar su imagen.

Descendiente de una familia erudita y comunitaria

Wong Shun Leung nació el 8 de junio de 1935 en Hong Kong, siendo el segundo hijo de una familia respetada originaria de Songma, pueblo de Hangtaan Town, condado de Shunde, en la provincia de Guangdong. Su padre, Wong Kay Yat, fue un médico destacado de medicina tradicional china, reconocido en la región antes de la Segunda Guerra Mundial y famoso por su experiencia en problemas de salud femenina tras mudarse a Hong Kong. Wong creció en una familia numerosa que incluyó a un hermano mayor, ya fallecido, un hermano menor (que también estudió Ving Tsun con Wong) y seis hermanas menores.

1935-1952: Los años de guerra, donde la verdad se buscó a través del arte marcial

Desde joven, Wong demostró disciplina familiar, interés por la literatura y una notable habilidad académica. Desarrolló un fuerte sentido de orgullo racial debido a las desigualdades coloniales y la invasión japonesa durante la Segunda Guerra Mundial, alimentando su desprecio por las injusticias y su compromiso con la verdad.

Según Wong, antes de aprender formalmente artes marciales, ya había tenido numerosos “concursos” con sifus sin habilidades reales. Comenzó aprendiendo Tai Chi estilo Wu con un tío y más tarde practicó boxeo, incluso llegando a derrotar a su instructor durante un combate. Insatisfecho con la actitud de algunos de sus maestros, abandonó varias disciplinas hasta encontrar el camino del Ving Tsun.

1953-1960: Encuentro con el Gran Maestro Ip Man

Wong Shun Leung conoció a Ip Man en 1954 tras ser presentado al sistema Ving Tsun por un amigo de su primo. Su primera visita a la escuela de Ip Man fue memorable: desafió y derrotó a dos estudiantes antes de que Ip Man, con gran habilidad y control, le demostrara la eficacia del sistema. Impresionado, Wong decidió convertirse en su estudiante.

Dedicación y éxito

Wong se entrenó con gran disciplina bajo la tutela de Ip Man. Según relatos de sus compañeros, como Chan Chi Man, Wong imponía estrictas rutinas de entrenamiento y no descansaba hasta completarlas. Este esfuerzo dio frutos, y en poco tiempo comenzó a destacar en los combates de “beimo”, ganándose una reputación formidable en la comunidad de artes marciales de Hong Kong.

Agradecimientos

Este artículo se basa en el trabajo original de Cliff Au-yeung y Lewis Luk, traducido por Buick Yip y David Peterson. Agradecemos a estos autores por su dedicación en preservar la historia de Wong Shun Leung y la rica tradición del Ving Tsun.

La importancia de la terminología en WSLVT

La importancia de la terminología en WSLVT

Junto a mi Si Hing Daniel Palau, instructor y presidente de Wing Chun Kung Fu Granollers

Taan Sau – Mano que abre  攤手

Fook Sau – Mano que cubre 伏手

Bong Sau – Desviación de la «parte superior del brazo» 膀手

Huen Sau – Mano circular 圈手

Wu Sau – Mano que protege  護手

Paak Sau – bofetada 拍手

Jing Jeung– Golpe de palma vertical 正掌

Soh Sau – Presionar/Cubrir la palma 梭手

Lan Sau –  «Barrer la distancia» 攔手

Fak Sau – Ataque elástico 拂手

Jam Sau – Hundir el brazo/codo 枕手

Jat Sau – Mano que tira/arrastra/obstruye

Biu Sau – Mano de empuje/lanzamiento 摽手

Naat Sau – Presión hacia abajo  捺手

Daan Sau – Mano que rebota 彈手

Waang Jeung – Golpe de palma horizontal 横掌

Gaan Sau – Mano que divide 耕手

Chee Jeung – Golpe de palma inclinado/descendente

Dai Jeung– Levantando la palma 底掌

Sherk Sau – Mano que raspa/afeita

Yat Ji Chung Kuen – Puñetazo vertical básico 日字衝拳

Pai Jarn – Ataque «seco del codo» 披路

Jit Sau – Ataque «Chasqueo de manos» 截手

Yi Bong – Desviación movediza de Bong Sau 移膀

Paau Bong – Lanzamiento de Bong Sau 抛膀

Dai Bong – Desviación baja de Bong Sau  低膀

Dang Gerk– Patada ascendente (talón) 蹬脚

Chau Kuen – Ataque de «puñetazo» 抽拳

Yi Ying Sau – Desviación de la «mano que recupera la forma» 移形手

Waang Gerk – Patada horizontal (lateral) 横脚

Kwai Jarn– Desvío/ataque del «codo colgante» 掛睁

Jarn Dai Biu Sau – Empuje por debajo del codo/mano que lanza 睁底標手

Man Sau – Mano que pide 問手 (en WSLVT mano que esta preparada para el ataque)

Kwan Sau – Manos giratorias 捆手

Po Pai Jeung– Palmas en línea 抱排掌

So Tui – Patada con la pierna extendida 扫腿

En el sistema Wong Shun Leung Ving Tsun (WSLVT), los nombres de las técnicas van más allá de una simple traducción literal. Cada término encierra un concepto profundo que trasciende la técnica física. Por ejemplo, «Taan Sau» no solo implica abrir físicamente una línea, sino comprender cómo generar oportunidades y mantener el control en el combate.

Esta riqueza interpretativa es fundamental en el Ving Tsun, donde el enfoque no está en memorizar movimientos, sino en internalizar principios. El concepto detrás de cada técnica permite adaptarla a diferentes contextos, destacando la flexibilidad y la eficiencia. Por ello, en WSLVT se da prioridad al concepto sobre la forma, entrenando a los practicantes para pensar y reaccionar más allá de la técnica específica.

Estas técnicas representan el corazón del sistema Wong Shun Leung Ving Tsun, donde la eficiencia, la economía de movimiento y el control de la línea central son prioritarios. Cada movimiento tiene su lugar y aplicación, integrándose en un flujo continuo que define la esencia del sistema.

Sifu Emilio Pérez

Instructor y Miembro Permanente de la Ving Tsun Athletic Association de Hong Kong.

Habilidades de Lucha: Reflexión profunda para el Artista Marcial

Habilidades de Lucha: Reflexión profunda para el Artista Marcial

Sifu Dwight Hennings S3VT : System de Toronto (Canadá) durante un taller celebrado en nuestra escuela en marzo 2024

Bienvenidos a un nuevo año, familia de Wing Chun Kung Fu Almería! Comenzamos 2025 con una reflexión que espero sirva de guía e inspiración en vuestro camino. Este no es solo un recordatorio de las habilidades que debemos cultivar, sino una invitación a explorar cuán profundamente estamos comprometidos con nuestro desarrollo, no solo como artistas marciales, sino también como personas.

El arte marcial no es sólo técnica, ni una acumulación de movimientos o conceptos. Es un proceso de descubrimiento personal, de lucha constante contra nuestras limitaciones y de celebración de cada pequeño avance. Hoy, te propongo un ejercicio: selecciona uno o dos aspectos de los enumerados aquí y pregúntate honestamente: ¿Cuánto he trabajado para alcanzar un nivel satisfactorio en ellos? ¿He dado mi máximo esfuerzo? ¿He llegado al objetivo que me propuse?

Si tu respuesta es afirmativa, es momento de desafiarte aún más. Elige otros dos aspectos, reflexiona de nuevo y, esta vez, sé aún más crítico contigo mismo. Probablemente descubrirás que aún queda mucho camino por recorrer. Pero esto no es motivo de frustración, sino de motivación. El camino marcial es largo, infinito, y en ese trayecto está el verdadero crecimiento. Cada obstáculo y cada caída son lecciones que te moldean, que te fortalecen y que te acercan a ser tu propio guerrero.

Dimensiones del arte marcial: Un viaje integral

Para avanzar como artistas marciales, debemos entender que nuestras habilidades se desarrollan en tres dimensiones principales: física, interactiva y psicológica. Cada una de estas dimensiones está interconectada, y juntas forman la base de nuestro progreso.

Habilidades Físicas

Estas habilidades son la base tangible de nuestra práctica. Sin una fundación física adecuada, cualquier intento de progresar se desmoronará.

  • Alineación: El arte de mantener una postura equilibrada y eficiente.

  • Mecánica: Entender cómo funciona nuestro cuerpo para maximizar la eficacia de cada movimiento.

  • Balance: Ser capaz de mantener y recuperar el equilibrio en cualquier situación.

  • Habilidades motoras: Refinar la coordinación y precisión de nuestros movimientos.

  • Proporcionalidad: Utilizar todo el cuerpo de manera armoniosa y eficiente.

  • Respiración: Aprender a controlar la respiración para mejorar el rendimiento y la relajación.

  • Relajación: Eliminar tensión innecesaria para aumentar la fluidez y la potencia.

  • Velocidad y fuerza: Desarrollar la capacidad de reaccionar y actuar con rapidez y contundencia.

Habilidades Interactivas

Estas competencias determinan cómo nos relacionamos con el oponente y con el entorno.

  • Directo: Mantener la claridad y la eficacia en cada acción.

  • Timming: Actuar en el momento preciso para maximizar el impacto.

  • Juicio de la distancia: Entender y controlar el espacio entre tú y tu oponente.

  • Precisión: Cada movimiento debe estar dirigido y ejecutado con exactitud.

  • Continuación: No detenerse tras un éxito inicial, sino mantener el flujo.

  • Uso de energía: Administrar tu fuerza y resistencia con inteligencia.

  • Adaptabilidad: Ser capaz de ajustar tu estrategia según lo requiera la situación.

  • Fluidez: Unir todos los aspectos en un movimiento continuo y natural.

Habilidades Psicológicas

Finalmente, el dominio mental es lo que eleva al artista marcial por encima de lo puramente técnico.

  • Coraje: Enfrentar el miedo y actuar a pesar de él.

  • Perseverancia: No rendirse ante la dificultad o el fracaso.

  • Aceptación de la derrota y frustración: Entender que los errores son una parte esencial del aprendizaje.

  • Control emocional: Mantener la calma y la claridad incluso en las situaciones más desafiantes.

  • Concentración y enfoque: Ser capaz de mantener la atención en el objetivo.

  • Influenciabilidad: Aprender de otros sin perder tu identidad.

  • Espíritu Guerrero: Ser resiliente, indomable y estar siempre dispuesto a mejorar.

El camino infinito del guerrero

Como decía Bruce Lee: «Si pasas demasiado tiempo pensando en una cosa, nunca conseguirás hacerla. Haz al menos un movimiento definido diariamente hacia tu meta». Cada día es una oportunidad para avanzar, para mejorar y para desafiarte a ti mismo. No te detengas en los obstáculos, no te limites por tus fallos. Cada caída es una lección, y cada lección es un paso más en tu camino.

Recuerda que el objetivo no es llegar a una meta final, sino disfrutar del viaje, aprender de cada experiencia y crecer en cada etapa. Porque, al final, lo que define a un verdadero guerrero no es el nivel que alcanza, sino la forma en que afronta el camino.

Sifu Emilio Pérez

Instructor y Miembro Permanente de la Ving Tsun Athletic Association de Hong Kong.

La esencia de las formas en el entrenamiento de Wing Chun

La esencia de las formas en el entrenamiento de Wing Chun

En los últimos años, ha surgido un debate en el mundo de las artes marciales sobre la relevancia de las formas tradicionales en el entrenamiento moderno. Algunas corrientes, influenciadas por figuras como Bruce Lee, han cuestionado su utilidad en un contexto contemporáneo. Sin embargo, este enfoque no siempre contempla el verdadero valor de las formas, especialmente en sistemas como el Wing Chun, donde su práctica es esencial para alcanzar un dominio completo.

En nuestra escuela, entendemos que las formas no son solo un conjunto de movimientos codificados, sino una guía estructural y pedagógica que sustenta todo lo que hacemos. Por ello, cada sesión de entrenamiento comienza con el trabajo individual de cada alumno, siempre centrado en las formas. Este momento personal es clave para establecer una base sólida antes de avanzar a aspectos más dinámicos del sistema.

Las formas como fundamento del Wing Chun

Imagina las formas como los cimientos de un edificio. Sin una base bien construida, cualquier estructura estará destinada a colapsar bajo presión. La primera forma del Wing Chun, Siu Nim Tau (“idea joven”), es el pilar sobre el cual se construyen todas las técnicas, conceptos y estrategias del sistema. Esta forma no es simplemente un ejercicio básico; es un compendio de los principios más avanzados de la disciplina.

Al practicarla con atención y dedicación, el practicante reprograma su cuerpo para responder de manera eficiente y natural en situaciones de combate. Este proceso, similar a cargar un nuevo sistema operativo en una computadora, sustituye reflejos instintivos por reacciones altamente entrenadas, como el Lin Siu Dai Da (ataque y defensa simultáneos).

La importancia de la repetición y la comprensión

Uno de los errores más comunes entre los practicantes es apresurarse hacia aspectos que perciben como “más avanzados”, descuidando las formas iniciales. Pero cada movimiento de Siu Nim Tau está diseñado para ser desglosado, analizado y comprendido en profundidad. Desde la estructura corporal hasta el flujo de energía, todo se entrena aquí.

Es también en esta forma donde se desarrollan las habilidades necesarias para drills fundamentales como el Chi Sau (“manos pegajosas”) o el Muk Yan Jong (entrenamiento con el muñeco de madera). Practicarla de manera relajada, con atención plena y sin tensión muscular, fortalece la conexión entre mente y cuerpo, preparando al practicante para adaptarse a cualquier situación.

Integración en cada entrenamiento

En nuestra escuela, la práctica de las formas no es algo que se deje de lado tras los primeros niveles. Al contrario, consideramos que son una parte fundamental de cada sesión. Antes de trabajar en pareja o en ejercicios más complejos, cada alumno dedica tiempo a su trabajo individual, comenzando siempre con las formas. Este enfoque asegura que las bases estén firmes y que cada practicante lleve consigo la esencia del Wing Chun en cada movimiento.

Un legado que trasciende el tiempo

Se dice que el maestro Ip Man practicaba Siu Nim Tau diariamente hasta el final de su vida, lo que subraya su relevancia dentro del sistema. Para nosotros, este ejemplo es un recordatorio de que la práctica constante y consciente de las formas no es un simple ritual, sino un medio para profundizar en la comprensión del arte y en el desarrollo personal.

En un mundo donde las tendencias a menudo eclipsan las tradiciones, las formas de Wing Chun siguen siendo el corazón de nuestro entrenamiento. Son el puente entre lo técnico y lo filosófico, lo antiguo y lo moderno. Integrarlas en cada sesión no solo mejora nuestra técnica, sino que nos conecta con la esencia misma del sistema, recordándonos por qué seguimos este camino.

Sifu Emilio Pérez

Instructor y Miembro Permanente de la Ving Tsun Athletic Association de Hong Kong.

El Proceso de Aprendizaje del Chi Sau en Ving Tsun

El Proceso de Aprendizaje del Chi Sau en Ving Tsun

Sifu Frank miembro de nuestros hermanos holandeses (AWCKF) y Gabriel, instructor asistente en Wing Chun Kung Fu Almería

El Chi Sau es una de las prácticas más icónicas y esenciales del sistema Ving Tsun, y, a pesar de su aparente sencillez, encierra una profundidad que desafía incluso a los practicantes más experimentados. Pero ¿qué hace tan especial a este ejercicio? En este artículo, exploraremos las fases del proceso de aprendizaje del Chi Sau, destacando cómo puede influir en el desarrollo técnico y personal de los estudiantes de este arte marcial.

El Propósito del Chi Sau

El Chi Sau, o «manos pegajosas», no es simplemente un ejercicio técnico, sino un medio para desarrollar sensibilidad, estructura, energía y reacciones espontáneas. A diferencia de otros estilos marciales más enfocados en la fuerza bruta o el impacto directo, el Chi Sau busca cultivar una respuesta intuitiva y eficiente, basada en principios como la relajación, la alineación corporal y la economía de movimiento.

Como se menciona en el video, el Chi Sau no es un combate en el sentido tradicional. En lugar de buscar derrotar a un oponente, el objetivo es controlar y ajustar nuestra estructura en interacción con la del compañero. Este enfoque permite refinar habilidades que son aplicables en situaciones de combate real.

Las Cuatro Fases del Aprendizaje

1. Copiar

El aprendizaje comienza con la imitación. En esta fase, el estudiante reproduce los movimientos y las técnicas tal como las observa en su instructor o compañero. Aunque puede parecer sencillo, copiar correctamente es un gran reto, ya que cualquier error en la estructura o la energía también será replicado. Por eso, es ideal practicar con alguien más avanzado que pueda proporcionar una guía precisa.

Un aspecto interesante es que, aunque el Chi Sau suele practicarse con un compañero, también se pueden realizar ejercicios en solitario. Estos ayudan a afinar la coordinación y a corregir errores propios, pero nunca sustituyen el intercambio dinámico que ocurre en pareja.

2. Sentir

La siguiente etapa implica ir más allá de los movimientos mecánicos y empezar a percibir la energía del compañero. Este «sentir» no es solo físico, sino también una forma de desarrollar sensibilidad emocional y táctil. En esta fase, los practicantes aprenden a reconocer presiones, direcciones y oportunidades en el flujo del Chi Sau. Este desarrollo de la sensibilidad es lo que convierte al Chi Sau en una herramienta viva y no en un ejercicio inerte.

3. Memorizar

La fase de memorización implica consolidar las sensaciones, patrones y principios adquiridos. No se trata de recordar una secuencia fija de movimientos, sino de interiorizar cómo interactúan la estructura y la energía. Este nivel requiere práctica constante para que las respuestas sean automáticas y efectivas, adaptándose a los cambios que el compañero introduce.

4. Hacerlo Propio

Finalmente, llegamos a la etapa en la que el Chi Sau se convierte en una extensión del practicante. Aquí, las técnicas ya no se copian ni se piensan conscientemente; simplemente surgen de manera espontánea y efectiva. Como decía Bruce Lee, «sé como el agua»; esta fase representa la adaptabilidad y la fluidez total. El practicante ahora puede moldear el Chi Sau según las necesidades del momento.

El Chi Sau: Un combate entre estructuras

Aunque el Chi Sau no es un combate en el sentido clásico, podría considerarse un «combate de estructuras». Durante su práctica, no buscamos golpear ni vencer, sino aprender a mantener y ajustar nuestra estructura frente a la presión externa. Este enfoque enseña a «luchar» por la estabilidad, el control y la eficiencia en lugar de la agresión.

El Chi Sau no es solo un ejercicio técnico, sino una representación en miniatura de los principios que hacen único al Ving Tsun. A través de sus fases, los practicantes no solo aprenden a moverse mejor, sino también a pensar y sentir de una manera más profunda. Es un camino de autodescubrimiento que requiere paciencia, dedicación y, sobre todo, una mente abierta para absorber y adaptarse.

A continuación, te invito a ver el video donde exploramos en detalle este fascinante proceso de aprendizaje del Chi Sau.

Sifu Emilio Pérez

Instructor y Miembro Permanente de la Ving Tsun Athletic Association de Hong Kong.

 

Algunos apuntes en la práctica del Wing Chun (Parte II)

Algunos apuntes en la práctica del Wing Chun (Parte II)

Sifu Jet Wan (Hong Kong Ving Tsun) junto a nuestra alumna Isa

Continuando con los apuntes sobre la práctica del Wing Chun, en esta segunda parte exploraremos algunos conceptos clave que complementan lo expuesto anteriormente y profundizaremos en la importancia del entrenamiento consciente y metódico en el desarrollo de este arte marcial.

El concepto de «Let Go»

Uno de los principios más profundos y esenciales en el Wing Chun es el concepto de «Let Go», que puede interpretarse como la capacidad de liberar tensiones innecesarias y permitir que el cuerpo y la mente fluyan sin resistencia. En un enfrentamiento, «Let Go» nos enseña a no aferrarnos ni física ni mentalmente a nuestras propias expectativas, técnicas o resultados. Este principio se refleja en la habilidad de soltar cualquier fuerza excesiva o rigidez para responder con mayor rapidez y precisión.

Por ejemplo, en el Chi Sao, muchos practicantes tienden a tensarse al sentir la presión del adversario, lo que genera una respuesta rígida y predecible. Practicar «Let Go» implica liberar esa tensión y confiar en la estructura y en la sensibilidad desarrollada a través del entrenamiento. Este enfoque no solo mejora la capacidad de reacción, sino que también optimiza el uso de energía, permitiendo que nuestras acciones sean más explosivas y eficientes.

La teoría del 0/100/0

Otro concepto crucial en el Wing Chun es la teoría del 0/100/0, que describe cómo debe fluir la energía durante un movimiento. Esta teoría se basa en tres etapas:

  • 0%: Comenzamos con relajación total. En este punto, no hay tensión acumulada; el cuerpo está completamente libre y listo para reaccionar.
  • 100%: En el momento del impacto o la ejecución de una técnica, aplicamos toda nuestra energía de manera concentrada y explosiva. Esto asegura la máxima eficacia en el golpe o la acción.
  • 0%: Inmediatamente después, volvemos a la relajación total, liberando cualquier tensión restante para prepararnos para el siguiente movimiento.

Esta transición constante entre relajación y explosividad es uno de los sellos distintivos del Wing Chun y un elemento que requiere práctica continua para dominarse. Aplicar correctamente esta teoría permite a los practicantes moverse con fluidez, evitando la acumulación de tensiones que podrían ralentizar o limitar su capacidad de respuesta.

Integrando «Let Go» y 0/100/0 en la práctica

La clave para integrar estos conceptos radica en la atención plena durante el entrenamiento. Al realizar ejercicios como Chi Sao o las formas, es fundamental observar cuándo y dónde estamos generando tensiones innecesarias. Con práctica y autoconciencia, podemos empezar a soltar esas tensiones y a aplicar la teoría del 0/100/0 de manera más natural.

En el contexto del combate libre o situaciones simuladas, estos principios nos ayudan a mantener la calma bajo presión, permitiendo respuestas más efectivas y adaptativas. Además, «Let Go» y 0/100/0 no solo son herramientas físicas, sino también mentales: nos enseñan a soltar el miedo, la frustración o la necesidad de control absoluto, permitiendo que nuestras acciones surjan de manera espontánea y alineadas con los principios del sistema.

Conclusión

La práctica del Wing Chun nos invita a profundizar constantemente en conceptos como «Let Go» y la teoría del 0/100/0. Estos principios no solo transforman nuestra técnica, sino también nuestra perspectiva sobre el entrenamiento y la vida. Al liberar tensiones y aprender a fluir con eficiencia, podemos descubrir el verdadero potencial del arte marcial y alcanzar un nivel de comprensión y aplicación mucho más elevado.

Sifu Emilio Pérez

Instructor y Miembro Permanente de la Ving Tsun Athletic Association de Hong Kong.