Capítulo 1: Primeras Luces de Hong Kong – Sifu John Wong y la Ving Tsun Athletic Association

Capítulo 1: Primeras Luces de Hong Kong – Sifu John Wong y la Ving Tsun Athletic Association

Tras meses de preparación e ilusión, por fin llegó el momento de comenzar nuestro viaje a Hong Kong. Salimos desde Málaga con destino a Doha, donde haríamos escala antes de llegar a nuestro destino final. Sin embargo, un contratiempo inesperado nos obligó a cambiar de ruta: el espacio aéreo de Qatar fue cerrado de manera repentina, y nuestro vuelo se desvió. Perdimos casi un día entero entre reprogramaciones, incertidumbre y cansancio acumulado, pero nuestra determinación no se tambaleó. Como suele decirse, todo gran viaje comienza con una prueba, y esta fue la nuestra.

Finalmente, llegamos a Hong Kong de noche, con la ciudad brillando bajo nuestras miradas cansadas pero emocionadas. No queríamos perder ni un minuto, así que, después de un emocionante viaje en Taxi como una película de Kung Fu de los años 80, nos lanzamos directamente a conquistar una de las postales más conocidas de la ciudad: el Pico Victoria.

Al llegar a la cima, nos encontramos con algo inesperado: el mirador estaba prácticamente vacío. A nuestro alrededor, un silencio sereno envolvía el paisaje. La noche estaba envuelta por un aire tibio, casi húmedo, y caían unas finas gotas de lluvia que apenas se notaban sobre la piel, como un susurro. Caminé por la famosa calle de Lugard Road, un sendero que serpentea alrededor del pico y que ofrece vistas sencillamente espectaculares. Desde allí, la ciudad se abría como un abanico de luces flotando sobre la bahía: rascacielos relucientes, barcos cruzando el agua como luciérnagas, y el bullicio lejano amortiguado por la altura y la niebla ligera.

Fue un momento de absoluta conexión. Estar allí, después de tantos meses de preparación, con la lluvia suave, el calor nocturno y la inmensidad de Hong Kong a nuestros pies, fue profundamente simbólico. Una bienvenida silenciosa y mágica que marcó, sin duda, uno de esos instantes que se graban para siempre en la memoria.

El día siguiente lo dedicamos a aclimatarnos y a prepararnos para lo verdaderamente importante: nuestro primer encuentro con el Wing Chun en su lugar de origen. Por la tarde, nos dirigimos al barrio de Mong Kok, una de las zonas más vivas y auténticas de Hong Kong. Allí, en la parada de Prince Edward, nos esperaba un viejo amigo y maestro: Sifu John Wong, hijo de Wong Shun Leung. Fue un encuentro cargado de respeto, emoción y admiración mutua. Nos saludamos con una sonrisa y un fuerte apretón de manos, conscientes de que ese momento marcaba el inicio de algo especial.

Después del reencuentro, fuimos a cenar juntos a un pequeño restaurante especializado en fideos de wonton. En ese local modesto pero lleno de historia y sabor, pudimos disfrutar de una cena deliciosa que nos conectó directamente con la cultura local. Los sabores intensos, el calor del caldo, la textura de los fideos… todo nos hablaba de una tradición viva, profunda, que se refleja tanto en la cocina como en las artes marciales.

Un templo de entrenamiento: Ving Tsun Athletic Association

 

Y como broche de oro del día, esa misma noche visitamos por primera vez la Ving Tsun Athletic Association de Hong Kong. Entrar en ese lugar fue como atravesar un umbral invisible entre pasado y presente. Las paredes estaban impregnadas de historia; el busto de Yip Man, el cartel de VTAA y el mitico Muk Yan Jong nos hacían sentir que estábamos en terreno casi sagrado para nosotros.

Lo que vivimos allí nos impresionó profundamente. Desde el primer minuto, fuimos testigos de un nivel técnico extraordinario. Cada movimiento, cada desplazamiento, cada intercambio en Chi Sau o en formas libres, emanaba precisión, control y economía de movimiento. Pero más allá de la calidad marcial, lo que nos conmovió fue la forma en la que se entrena allí: con naturalidad, sin exhibicionismo, sin necesidad de demostrar nada.

Junto Sifu John Wong en la sede de VTAA en Hong Kong

Como nos dijeron varios de sus miembros: “Aquí no se enseña, aquí se entrena”.

No hay clases magistrales, ni discursos, ni jerarquías visibles. Hay práctica, esfuerzo, repetición, y una profunda comprensión colectiva del arte.

A pesar de ese entorno tan exigente, nos recibieron con los brazos abiertos. Desde el primer momento, fuimos tratados con cercanía, respeto y auténtico cariño. Nos ayudaron en todo: nos corrigieron, nos acompañaron, nos empujaron a mejorar sin arrogancia ni distancias. Se respiraba hermandad. Era como estar entre viejos amigos, aunque acabáramos de conocernos.

Esa combinación de nivel técnico altísimo con un ambiente humano cálido y sin pretensiones es algo rarísimo de encontrar. Y allí estaba, ante nosotros.

En un lugar que muchos consideran la cuna del Wing Chun moderno, tuvimos la suerte —y el honor— de formar parte de esa experiencia, aunque solo fuera por unas horas.

Fue un primer día intenso y lleno de contrastes: del caos aeroportuario al orden del entrenamiento; del bullicio de Mong Kok a la calma de la VTAA; de la incertidumbre a la certeza de estar justo donde queríamos estar. Sabíamos que este era solo el principio de una experiencia transformadora.

Galería de fotos en la VTAA

Chum Kiu: Dominando el arte de la transición en Wing Chun

Chum Kiu: Dominando el arte de la transición en Wing Chun

Chum Kiu, o «Búsqueda del Puente», es la segunda forma en el sistema Wing Chun y representa un paso crucial para los practicantes que buscan llevar sus habilidades al siguiente nivel. Esta forma no solo introduce el movimiento del cuerpo, sino también refuerza conceptos clave como el control de ángulos, la distancia y la anticipación del oponente. En este artículo, exploraremos los aspectos fundamentales de Chum Kiu, destacando cómo ayuda a los estudiantes a desarrollar un entendimiento más profundo del arte marcial.

Chum Kiu: Una evolución de Siu Nim Tao

Mientras que Siu Nim Tao se centra en construir una base sólida a través de movimientos estáticos y el desarrollo de la estructura corporal, Chum Kiu introduce el desafío del movimiento. La transición de posiciones y la coordinación de manos y piernas se convierten en elementos esenciales. Este cambio enseña cómo mantener la estructura y el equilibrio al moverse, algo crítico en situaciones de combate real.

Sección 1: Posicionar en el centro

La primera sección de Chum Kiu enfatiza la importancia de establecer una base estable. Los movimientos iniciales, como Hoi Sick y Yee Ji Kim Yeung Ma, refuerzan la postura y la capacidad de generar fuerza desde el centro.

Golpes directos como Yat Ji Chung Kuen no solo buscan impactar con precisión, sino que también enseñan cómo mantener una postura relajada y alineada durante el ataque. Además, técnicas defensivas como Jum Sau y Biu Sau permiten a los practicantes establecer un «puente» que conecta con los brazos del oponente, brindando control y sensibilidad para anticiparse a sus movimientos.

Sección 2: Acercarse al objetivo

En esta etapa, el enfoque está en cerrar distancias y mantener el control del centro. Movimientos como Lan Sau Dung Gerk y Pau Bong destacan la sincronización entre manos y piernas, permitiendo transiciones fluidas entre defensa y ataque. Estas técnicas enseñan a los practicantes a adaptarse a los cambios de ángulo y distancia, habilidades fundamentales para mantener la ventaja en el combate.

El uso de Mood Sau  subraya la importancia de establecer una conexión activa con el oponente. Esto no solo asegura el dominio del puente, sino que también crea oportunidades para contrarrestar o lanzar ataques efectivos sin comprometer la postura.

Sección 3: Comer el espacio

La tercera sección de Chum Kiu lleva al practicante a explorar el control del espacio en distancias largas. Movimientos como Dung Gerk y Dai Bong refuerzan la adaptabilidad al ajustar la estrategia según las acciones del oponente. Las patadas horizontales de Wang Gerk y los ataques frontales de Jing Jeung ayudan a mantener la ofensiva constante, interrumpiendo el ritmo del oponente.

Finalmente, combinaciones como Lin Wan Kuen enfatizan la fluidez y la presión continua. Estos ataques rápidos y eficientes obligan al oponente a defenderse constantemente, reduciendo sus oportunidades de contraataque y consolidando el dominio del practicante.

Conceptos fundamentales de Chum Kiu

  • Ángulo y Distancia: Ajustar constantemente la posición para mantener el control y explotar las debilidades del oponente.

  • Diferencia de Tiempo: Anticiparse a los movimientos del oponente, ocupando el espacio antes de su reacción.

  • San Jong (Descartar Energía): Aplicar fuerza completa en cada golpe y luego soltar la tensión para mantener la fluidez.

Chum Kiu en la práctica diaria

La verdadera esencia de Chum Kiu radica en su aplicación constante. Practicar esta forma no solo mejora la técnica, sino que también refuerza la comprensión de los principios fundamentales del Wing Chun. Ya sea en entrenamiento individual o en ejercicios con un compañero, los practicantes deben centrarse en la precisión, la fluidez y la adaptabilidad.

Con una dedicación constante, Chum Kiu se convierte en una herramienta poderosa para desarrollar habilidades marciales que trascienden el combate. Representa un puente no solo hacia el oponente, sino también hacia una mayor comprensión del arte del Wing Chun y de uno mismo.

Sifu Emilio Pérez

Instructor y Miembro Permanente de la Ving Tsun Athletic Association de Hong Kong.

Wong Shun Leung: una vida legendaria

Wong Shun Leung: una vida legendaria

Fotografía propiedad de nuestros hermanos Association Wing-Chun Kung-Fu The Netherlands

Prefacio

Desde que el Gran Maestro Ip Man comenzó a enseñar el estilo de artes marciales chinas Ving Tsun en Hong Kong, su linaje ha evolucionado durante más de 50 años. Ving Tsun ha pasado de ser relativamente desconocido en China a convertirse en un sistema de artes marciales práctico y reconocido a nivel mundial. Los logros e influencia del fallecido Gran Maestro bien merecen un estatus legendario.

 Sifu Wong Shun Leung, quien aprendió del Gran Maestro con diligencia, inteligencia y dedicación durante las décadas de 1950 y 1960, representó al Ving Tsun con éxito en unas 60-70 “comparaciones de habilidad marcial” (“beimo”) en Hong Kong contra practicantes de muchos otros sistemas de combate. Así, sentó las bases para la expansión eventual de Ving Tsun. Su historia de vida también merece un estatus legendario.

Este relato de su vida es posible gracias a los recuerdos compartidos por sus compañeros, estudiantes y amigos tras su prematura muerte. Hermanos y amigos de Ving Tsun, como Chu Shong Tin, Chan Chi Man, Wu Chun Nam, Leung Man To y Wong Tak Chiu, contribuyeron generosamente para garantizar que este ensayo proporcione un relato fiel sobre el hombre y sus logros, evitando rumores o mitos que pudieran distorsionar su imagen.

Descendiente de una familia erudita y comunitaria

Wong Shun Leung nació el 8 de junio de 1935 en Hong Kong, siendo el segundo hijo de una familia respetada originaria de Songma, pueblo de Hangtaan Town, condado de Shunde, en la provincia de Guangdong. Su padre, Wong Kay Yat, fue un médico destacado de medicina tradicional china, reconocido en la región antes de la Segunda Guerra Mundial y famoso por su experiencia en problemas de salud femenina tras mudarse a Hong Kong. Wong creció en una familia numerosa que incluyó a un hermano mayor, ya fallecido, un hermano menor (que también estudió Ving Tsun con Wong) y seis hermanas menores.

1935-1952: Los años de guerra, donde la verdad se buscó a través del arte marcial

Desde joven, Wong demostró disciplina familiar, interés por la literatura y una notable habilidad académica. Desarrolló un fuerte sentido de orgullo racial debido a las desigualdades coloniales y la invasión japonesa durante la Segunda Guerra Mundial, alimentando su desprecio por las injusticias y su compromiso con la verdad.

Según Wong, antes de aprender formalmente artes marciales, ya había tenido numerosos “concursos” con sifus sin habilidades reales. Comenzó aprendiendo Tai Chi estilo Wu con un tío y más tarde practicó boxeo, incluso llegando a derrotar a su instructor durante un combate. Insatisfecho con la actitud de algunos de sus maestros, abandonó varias disciplinas hasta encontrar el camino del Ving Tsun.

1953-1960: Encuentro con el Gran Maestro Ip Man

Wong Shun Leung conoció a Ip Man en 1954 tras ser presentado al sistema Ving Tsun por un amigo de su primo. Su primera visita a la escuela de Ip Man fue memorable: desafió y derrotó a dos estudiantes antes de que Ip Man, con gran habilidad y control, le demostrara la eficacia del sistema. Impresionado, Wong decidió convertirse en su estudiante.

Dedicación y éxito

Wong se entrenó con gran disciplina bajo la tutela de Ip Man. Según relatos de sus compañeros, como Chan Chi Man, Wong imponía estrictas rutinas de entrenamiento y no descansaba hasta completarlas. Este esfuerzo dio frutos, y en poco tiempo comenzó a destacar en los combates de “beimo”, ganándose una reputación formidable en la comunidad de artes marciales de Hong Kong.

Agradecimientos

Este artículo se basa en el trabajo original de Cliff Au-yeung y Lewis Luk, traducido por Buick Yip y David Peterson. Agradecemos a estos autores por su dedicación en preservar la historia de Wong Shun Leung y la rica tradición del Ving Tsun.

La importancia de la terminología en WSLVT

La importancia de la terminología en WSLVT

Junto a mi Si Hing Daniel Palau, instructor y presidente de Wing Chun Kung Fu Granollers

Taan Sau – Mano que abre  攤手

Fook Sau – Mano que cubre 伏手

Bong Sau – Desviación de la «parte superior del brazo» 膀手

Huen Sau – Mano circular 圈手

Wu Sau – Mano que protege  護手

Paak Sau – bofetada 拍手

Jing Jeung– Golpe de palma vertical 正掌

Soh Sau – Presionar/Cubrir la palma 梭手

Lan Sau –  «Barrer la distancia» 攔手

Fak Sau – Ataque elástico 拂手

Jam Sau – Hundir el brazo/codo 枕手

Jat Sau – Mano que tira/arrastra/obstruye

Biu Sau – Mano de empuje/lanzamiento 摽手

Naat Sau – Presión hacia abajo  捺手

Daan Sau – Mano que rebota 彈手

Waang Jeung – Golpe de palma horizontal 横掌

Gaan Sau – Mano que divide 耕手

Chee Jeung – Golpe de palma inclinado/descendente

Dai Jeung– Levantando la palma 底掌

Sherk Sau – Mano que raspa/afeita

Yat Ji Chung Kuen – Puñetazo vertical básico 日字衝拳

Pai Jarn – Ataque «seco del codo» 披路

Jit Sau – Ataque «Chasqueo de manos» 截手

Yi Bong – Desviación movediza de Bong Sau 移膀

Paau Bong – Lanzamiento de Bong Sau 抛膀

Dai Bong – Desviación baja de Bong Sau  低膀

Dang Gerk– Patada ascendente (talón) 蹬脚

Chau Kuen – Ataque de «puñetazo» 抽拳

Yi Ying Sau – Desviación de la «mano que recupera la forma» 移形手

Waang Gerk – Patada horizontal (lateral) 横脚

Kwai Jarn– Desvío/ataque del «codo colgante» 掛睁

Jarn Dai Biu Sau – Empuje por debajo del codo/mano que lanza 睁底標手

Man Sau – Mano que pide 問手 (en WSLVT mano que esta preparada para el ataque)

Kwan Sau – Manos giratorias 捆手

Po Pai Jeung– Palmas en línea 抱排掌

So Tui – Patada con la pierna extendida 扫腿

En el sistema Wong Shun Leung Ving Tsun (WSLVT), los nombres de las técnicas van más allá de una simple traducción literal. Cada término encierra un concepto profundo que trasciende la técnica física. Por ejemplo, «Taan Sau» no solo implica abrir físicamente una línea, sino comprender cómo generar oportunidades y mantener el control en el combate.

Esta riqueza interpretativa es fundamental en el Ving Tsun, donde el enfoque no está en memorizar movimientos, sino en internalizar principios. El concepto detrás de cada técnica permite adaptarla a diferentes contextos, destacando la flexibilidad y la eficiencia. Por ello, en WSLVT se da prioridad al concepto sobre la forma, entrenando a los practicantes para pensar y reaccionar más allá de la técnica específica.

Estas técnicas representan el corazón del sistema Wong Shun Leung Ving Tsun, donde la eficiencia, la economía de movimiento y el control de la línea central son prioritarios. Cada movimiento tiene su lugar y aplicación, integrándose en un flujo continuo que define la esencia del sistema.

Sifu Emilio Pérez

Instructor y Miembro Permanente de la Ving Tsun Athletic Association de Hong Kong.

El Wing Chun y su legado en el cine de artes marciales

El Wing Chun y su legado en el cine de artes marciales

Nota del autor: Este artículo fue escrito originalmente en 2010, hace ya 14 años para mi blog de cine de Kung Fu «Saca Tus Sucias Pezuñas de mi Tatami». Mi pasión por el Wing Chun sigue tan viva como entonces, y hoy quiero actualizar y enriquecer este texto con nuevas reflexiones y aportaciones. Desde aquel momento, el cine ha continuado celebrando y explorando este fascinante arte marcial, regalándonos nuevas joyas que merece la pena destacar.


El Wing Chun es un arte marcial procedente del sur de China, originado según la leyenda durante la dinastía Ching. Se dice que, tras la destrucción del templo Shaolín por orden del emperador, cinco monjes escaparon, entre ellos Ng Mui, quien desarrolló este sistema marcial. Ng Mui enseñó su creación a una joven llamada Wing Chun, bautizando el sistema en su honor. Esta historia, aunque posiblemente más mítica que histórica, ha sido el punto de partida de una rica tradición que ha llegado a todo el mundo.

Con grandes maestros como Leung Jan y, posteriormente, Yip Man, el Wing Chun se ha convertido en un arte marcial de reconocimiento mundial. La enseñanza de Yip Man en Hong Kong marcó el inicio de su popularización global, en gran parte gracias a su alumno más icónico: Bruce Lee. Este arte marcial es conocido por su rapidez, trabajo simultáneo de defensa y ataque, y elementos característicos como el mñeco de madera, los cuchillos mariposa y el palo largo.

El cine ha sido un vehículo fundamental para la difusión del Wing Chun. Desde los primeros días del género de artes marciales hasta las producciones contemporáneas, este estilo ha dejado una huella indeleble en la pantalla grande.

El Wing Chun en el cine clásico

En los años 70, el kung fu clásico comenzó a tomar protagonismo en el cine, desplazando al género Wuxia. Este cambio marcó una nueva era para las artes marciales en el cine, con figuras como Bruce Lee a la cabeza. Con su carisma, habilidades marciales y una presencia magnética, Lee llevó estas disciplinas a una audiencia global. Aunque su sistema personal, el Jeet Kune Do, evolucionó más allá del Wing Chun, sus fundamentos iniciales en este estilo son claramente evidentes en algunas de sus películas más icónicas, como Furia Oriental y El Furor del Dragón. Estas obras no solo mostraron la habilidad técnica de Lee, sino que también capturaron la esencia de la filosofía marcial que había absorbido en sus primeros años de entrenamiento.

Tras la prematura muerte de Bruce Lee, el vacío que dejó en el mundo del cine marcial dio paso al fenómeno de la «Bruceploitation», un subgénero que explotó la figura del Pequeño Dragón para narrar historias ficticias. 

Entre las numerosas películas de esta época, destacan títulos como Bruce Li contra el dedo de hierro y Reto a muerte a Bruce Lee, donde se incorporaron elementos del Wing Chun. Aunque estas películas fueron mayormente producciones de bajo presupuesto, jugaron un papel significativo al mantener el interés en las artes marciales y en estilos como el Wing Chun, asegurando su presencia en la cultura popular.

El verdadero despegue del Wing Chun en el cine, sin embargo, llegó gracias a la visión y habilidad de Sammo Hung, un practicante del estilo que logró integrarlo de manera auténtica y efectiva en muchas de sus películas. Obras como Warriors Two (1978) y The Prodigal Son (1981) son consideradas auténticas joyas del cine de artes marciales. Estas películas no solo destacan por su fidelidad a las técnicas del Wing Chun, sino también por su capacidad para contar historias profundas y entretenidas que conectaron con audiencias de todo el mundo. Sammo Hung no solo mostró las aplicaciones prácticas del Wing Chun en combate, sino que también aportó una narrativa rica y detallada que reflejaba los valores y la filosofía de este arte marcial. Con coreografías elaboradas y actuaciones memorables, estas películas establecieron un estándar para las futuras representaciones del Wing Chun en el cine.

El resurgir con la saga Ip Man

En 2008, Wilson Yip revolucionó el género con Ip Man, protagonizada por Donnie Yen. Esta película, basada en la vida del maestro Yip Man, fue un éxito rotundo, dando lugar a una saga que ha llevado el Wing Chun a una nueva generación de aficionados. Las secuelas, Ip Man 2 (2010), Ip Man 3 (2015) y Ip Man 4: The Finale (2019), consolidaron su estatus como una de las franquicias más queridas del cine de artes marciales.

La saga también ha inspirado otras producciones como Ip Man: The Legend is Born (2010), que explora la juventud del maestro, y Ip Man: The Final Fight (2013), donde Anthony Wong interpreta a un Yip Man más maduro, mostrando una faceta diferente del personaje.

En 2023, se anunció tímidamente una quinta entrega de la saga principal, algo que ha generado gran expectativa entre los fans.

The Grandmaster y el enfoque artístico

En 2013, el aclamado director Wong Kar Wai presentó The Grandmaster, una versión estilizada y artística de la vida de Yip Man, protagonizada por Tony Leung. Esta película combina la narrativa marcial con la sofisticación visual típica del director, explorando no solo el Wing Chun, sino también el panorama marcial de China durante el siglo XX.


Un legado vivo pero en peligro

El Wing Chun sigue siendo una fuente de inspiración en el cine y en la cultura popular. Desde las películas clásicas de los 70 hasta las producciones modernas, este arte marcial ha demostrado ser atemporal. Para quienes practicamos Wing Chun, estas representaciones en la gran pantalla son un recordatorio de la riqueza y profundidad de nuestro sistema. Sin embargo, también evidencian la necesidad de proteger su esencia en un contexto donde la comercialización puede desvirtuarlo.

A día de hoy, sigo disfrutando y descubriendo nuevas formas de conectarme con este arte, tanto en el entrenamiento como en el cine. El fuego que me llevó a escribir este artículo hace 14 años no solo sigue encendido, sino que arde con más intensidad que nunca. Pero también arde con una preocupación constante: la de ver cómo un legado tan valioso corre el riesgo de convertirse en una mera sombra de lo que fue, atrapado en una estética decadente que podría hacerle perder su verdadero propósito. La responsabilidad de preservar y transmitir este legado recae en cada uno de nosotros, como practicantes y guardianes de este arte.

Sifu Emilio Pérez

Instructor y Miembro Permanente de la Ving Tsun Athletic Association de Hong Kong.

El Proceso de Aprendizaje del Chi Sau en Ving Tsun

El Proceso de Aprendizaje del Chi Sau en Ving Tsun

Sifu Frank miembro de nuestros hermanos holandeses (AWCKF) y Gabriel, instructor asistente en Wing Chun Kung Fu Almería

El Chi Sau es una de las prácticas más icónicas y esenciales del sistema Ving Tsun, y, a pesar de su aparente sencillez, encierra una profundidad que desafía incluso a los practicantes más experimentados. Pero ¿qué hace tan especial a este ejercicio? En este artículo, exploraremos las fases del proceso de aprendizaje del Chi Sau, destacando cómo puede influir en el desarrollo técnico y personal de los estudiantes de este arte marcial.

El Propósito del Chi Sau

El Chi Sau, o «manos pegajosas», no es simplemente un ejercicio técnico, sino un medio para desarrollar sensibilidad, estructura, energía y reacciones espontáneas. A diferencia de otros estilos marciales más enfocados en la fuerza bruta o el impacto directo, el Chi Sau busca cultivar una respuesta intuitiva y eficiente, basada en principios como la relajación, la alineación corporal y la economía de movimiento.

Como se menciona en el video, el Chi Sau no es un combate en el sentido tradicional. En lugar de buscar derrotar a un oponente, el objetivo es controlar y ajustar nuestra estructura en interacción con la del compañero. Este enfoque permite refinar habilidades que son aplicables en situaciones de combate real.

Las Cuatro Fases del Aprendizaje

1. Copiar

El aprendizaje comienza con la imitación. En esta fase, el estudiante reproduce los movimientos y las técnicas tal como las observa en su instructor o compañero. Aunque puede parecer sencillo, copiar correctamente es un gran reto, ya que cualquier error en la estructura o la energía también será replicado. Por eso, es ideal practicar con alguien más avanzado que pueda proporcionar una guía precisa.

Un aspecto interesante es que, aunque el Chi Sau suele practicarse con un compañero, también se pueden realizar ejercicios en solitario. Estos ayudan a afinar la coordinación y a corregir errores propios, pero nunca sustituyen el intercambio dinámico que ocurre en pareja.

2. Sentir

La siguiente etapa implica ir más allá de los movimientos mecánicos y empezar a percibir la energía del compañero. Este «sentir» no es solo físico, sino también una forma de desarrollar sensibilidad emocional y táctil. En esta fase, los practicantes aprenden a reconocer presiones, direcciones y oportunidades en el flujo del Chi Sau. Este desarrollo de la sensibilidad es lo que convierte al Chi Sau en una herramienta viva y no en un ejercicio inerte.

3. Memorizar

La fase de memorización implica consolidar las sensaciones, patrones y principios adquiridos. No se trata de recordar una secuencia fija de movimientos, sino de interiorizar cómo interactúan la estructura y la energía. Este nivel requiere práctica constante para que las respuestas sean automáticas y efectivas, adaptándose a los cambios que el compañero introduce.

4. Hacerlo Propio

Finalmente, llegamos a la etapa en la que el Chi Sau se convierte en una extensión del practicante. Aquí, las técnicas ya no se copian ni se piensan conscientemente; simplemente surgen de manera espontánea y efectiva. Como decía Bruce Lee, «sé como el agua»; esta fase representa la adaptabilidad y la fluidez total. El practicante ahora puede moldear el Chi Sau según las necesidades del momento.

El Chi Sau: Un combate entre estructuras

Aunque el Chi Sau no es un combate en el sentido clásico, podría considerarse un «combate de estructuras». Durante su práctica, no buscamos golpear ni vencer, sino aprender a mantener y ajustar nuestra estructura frente a la presión externa. Este enfoque enseña a «luchar» por la estabilidad, el control y la eficiencia en lugar de la agresión.

El Chi Sau no es solo un ejercicio técnico, sino una representación en miniatura de los principios que hacen único al Ving Tsun. A través de sus fases, los practicantes no solo aprenden a moverse mejor, sino también a pensar y sentir de una manera más profunda. Es un camino de autodescubrimiento que requiere paciencia, dedicación y, sobre todo, una mente abierta para absorber y adaptarse.

A continuación, te invito a ver el video donde exploramos en detalle este fascinante proceso de aprendizaje del Chi Sau.

Sifu Emilio Pérez

Instructor y Miembro Permanente de la Ving Tsun Athletic Association de Hong Kong.